Los fabricantes de las fórmulas infantiles de Mead Johnson saben que cada sistema digestivo pequeño es diferente. Lo que hace sonreír a un bebé puede hacer llorar a otro. Por esta razón, Mead Johnson ha desarrollado una familia completa de fórmulas para bebés. Hable con el pediatra para obtener más información sobre la fórmula que se adapta mejor a las necesidades de su bebé.
» Volver al comienzo
Ciertos ácidos grasos, como el DHA (omega 3), son elementos fundamentales para el desarrollo del cerebro y los ojos de su bebé. Su bebé recibe DHA (omega 3) y ARA (omega 6) de durante el embarazo a partir de su alimentación y están presentes en la leche materna.
Usted puede pasar DHA y ARA a su bebé a través de la leche materna.
O él puede obtener estos mismos nutrientes a través de
Enfalac
Premium 2 con LIPIL. Sólo
Enfalac tiene LIPIL, nuestra mezcla
única de DHA y ARA. Se ha demostrado que
el DHA en la cantidad adecuada, como la presente en Lipil, favorece el desarrollo visual de los bebés.
» Volver al comienzo
DHA es la abreviatura científica del ácido docosahexaenoico. ARA representa el ácido araquidónico. Son tipos específicos de omega 3 (DHA ) y omega 6 (ARA) que se encuentran en la leche materna y forman parte de la estructura de la retina y el cerebro. Se ha demostrado que el DHA en la cantidad adecuada favorece el desarrollo visual y cerebral de los bebés.
» Volver al comienzo
Los obtiene de usted, mientras está en el útero.
Después del nacimiento, el DHA y el ARA se encuentran en la leche materna y en las fórmulas Enfalac Premium 2 con LIPIL. Sólo las fórmulas de Mead Johnson Nutrition tienen LIPIL, nuestra mezcla única de DHA y ARA, ácidos grasos omega 3 y 6 importantes con beneficios clínicamente probados para el bebé.
» Volver al comienzo
Una vez preparada, la fórmula puede conservarse en la nevera (2-4° C), en un envase cerrado, no más de 24 horas. Un biberón preparado puede mantenerse a temperatura ambiente durante un total de dos horas.
Si decide calentar el biberón, no debe calentarlo más de 15 minutos y debe utilizarlo para alimentar a su bebé antes de que transcurra una hora. Una vez que su bebé comienza la alimentación con el biberón, deseche la fórmula que quede en el biberón antes de que transcurra una hora.
Las fórmulas en polvo no son estériles y no deben utilizarse en los bebés que estén predispuestos a tener problemas inmunitarios ni en los bebés prematuros sin supervisión médica.
» Volver al comienzo
Mezcle la fórmula en polvo con agua fría (2-24° C); debe sentirse fría en la muñeca.
Si lo prefiere, puede mezclarla con agua tibia pero sólo si planea alimentar a su bebé o refrigerar la fórmula inmediatamente. La temperatura del agua tibia es de alrededor de 37,7° C o similar a la temperatura corporal; deje que se enfríe a temperatura ambiente. Debe sentirse neutra (ni caliente ni fría) en la muñeca.
» Volver al comienzo
No caliente la fórmula de su bebé en un microondas.
El microondas puede calentar en exceso el producto o causar zonas calientes y producir quemaduras graves a su bebé. Además, el uso del microondas puede hacer explotar o reventar los biberones y las bolsas desechables de plástico durante el calentamiento o después de sacarlos del microondas.
»Lea acerca de la preparación del biberón de su bebé
» Volver al comienzo
Si desea calentar un biberón que ha estado en la nevera, haga correr agua caliente sobre el biberón o coloque el biberón en una cacerola con agua caliente (no hirviendo). Agite el biberón ocasionalmente mientras se calienta.
El tiempo de calentamiento debe ser menor de 15 minutos. Compruebe la temperatura de la fórmula antes de alimentar al bebé; no debe sentirse caliente ni fría al poner una gota en la muñeca: la temperatura neutra es cercana a la temperatura corporal.
No use el microondas para calentar la fórmula. Puede producir quemaduras graves. Sin embargo, a la mayoría de los niños no parece importarles si el biberón está caliente o viene directamente de la nevera.
Algunos prefieren una temperatura constante entre un biberón y el siguiente. Una vez que ha calentado el biberón, no lo conserve durante más de una hora. Transcurrido ese tiempo, deséchelo.
» Volver al comienzo
No recaliente una fórmula ya preparada (calentarla más de una vez), aun cuando no haya usado el biberón para alimentar al bebé. El recalentamiento aumenta la posibilidad de crecimiento bacteriano en la fórmula mientras se enfría después de haber sido recalentada. Las bacterias pueden estar presentes en el polvo, en los biberones, en las manos o pueden ser introducidas de otras formas durante la preparación de estas fórmulas.
Siga los procedimientos más seguros cuando alimente a su bebé.
» Volver al comienzo